A finales del siglo XII, el Conde Sancho Ansúrez fundó la Abadía de Santa María de Retuerta, considerada uno de los monumentos románicos más importantes de la provincia de Valladolid.
Históricamente, las tierras donde se encuentra la finca Retuerta y las de esa zona son conocidas por su tradición en el cultivo y explotación de la vid.
Con el paso de los años, tanto la Abadía como los alrededores se han convertido en un lugar de interés para aquellos que quieren disfrutar de la historia de Castilla y León y de la elaboración de caldos de calidad.