Anna Jørgensen · Cortes de Cima
Anna Jørgensen llegó a nosotros por su amistad con Dirk Niepoort. Ha sido enóloga revelación en Portugal, y tomó una decisión que muy pocos se atreven a tomar en una bodega familiar grande.
Cortes de Cima, en el Alentejo, producía unos dos millones de botellas. Anna redujo el proyecto a una décima parte de esa cifra. No es un matiz, es una decisión de fondo, y resume muy bien una palabra que nos importa: reconversión. Menos volumen y mucho más criterio.
Esa nueva escala se nota en los vinos. Incógnito, el Syrah histórico de la casa, sigue siendo su referencia más conocida. Lourinho une Alvarinho y Loureiro de la costa atlántica del Alentejo, y Salino es Loureiro solo, muy salino como su nombre. La línea Chaminé completa la gama en blanco y en tinto.
Más vinos del país en vinos portugueses y en vinos de mínima intervención.