Vinos alemanes
Alemania es donde más nos gusta ver la cara de sorpresa. Mucha gente llega pensando en Riesling dulce y encuentra blancos secos de una precisión enorme, y Pinot Noir, que aquí se llama Spätburgunder, con una finura que recuerda a Borgoña.
Wegeler es la parte histórica. Es el mayor propietario del viñedo Doctor en Bernkastel, en el Mosela, y en el Rheingau firma Rieslings de Grosse Lage, la categoría más alta de la asociación VDP, como el Rothenberg GG. También tiene Spätburgunder de Assmannshausen, uno de los pueblos tintos con más nombre del país.
Moritz Kissinger, en el Pfalz, llegó a nosotros de la forma más Vins posible: probamos sus vinos en un cumpleaños y le llamamos al momento. Trabaja en biodinámica y sus vinos se han vuelto unicornios para mucha gente.
A Julius Höfflin nos lo señaló Bastian Wolber en una fiesta: «será un icono en Alemania». Probamos, nos encantó y desde entonces somos amigos. Su Vulkanstoff nace en el Kaiserstuhl, en Baden, un macizo de origen volcánico, con Spätburgunder y un poco de Riesling.