Vinos del Ródano y el Rosellón
El sur de Francia arrastra fama de vinos potentes y pesados. Esta colección existe para desmontarla. Lo que une a nuestros productores no es la potencia, es la manera de afinar la fruta y la textura.
En Gigondas, Domaine du Gour de Chaulé trabaja con racimo entero y sin madera nueva. Manda la Garnacha, con Syrah y Mourvèdre de apoyo, y el vino sale floral, con fruta roja nítida y un tanino pulido. Gigondas suele asociarse a vinos amplios; este cambia la percepción de la zona.
Domaine Mayard es el Châteauneuf du Pape más fino que conocemos. Hay quien lo llama el nuevo Rayas. No trabaja desde la sobremaduración ni la extracción: fruta limpia, textura sedosa y un vino que se sostiene sin peso.
Más al sur, en el Rosellón, junto a Cataluña, Domaine Danjou Banessy embotella como IGP Côtes Catalanes. Trabaja viñas viejas sobre esquisto y caliza: Garnacha centenaria en Estaca, Cariñena en Les Myrs y blancos de Garnacha blanca y gris.
Para seguir con Garnacha y Mediterráneo, pasa por los vinos españoles. Todos los tintos del catálogo están en tintos.