Blanco
Si hay un sitio donde se nota la manera de elegir de Vins, es en los blancos. Nos interesan los que tienen tensión y fondo sin pesar, los que se leen con claridad y mejoran en la copa a medida que pasan los minutos.
En Borgoña, Maison Fang firma algunos de los Chardonnay más cristalinos que conocemos, de Savigny a Corton Charlemagne. Domaine Tessier hace Meursault desde la precisión, con premiers crus como Charmes, Genevrières y Le Poruzot, lejos de la opulencia típica de la zona.
El Chenin del Loira llega de Terra Vita Vinum, en Anjou y Savennières. En el Jura, Domaine Grand tiene Savagnin y el vin jaune de Arbois, un blanco criado bajo velo que no se parece a ningún otro. Wegeler pone el Riesling del Rheingau y del Mosela, y Vigne Marina Coppi el Timorasso del Piamonte, una uva blanca con mucho fondo.
Un apunte de servicio: no los sirvas demasiado fríos. Un blanco con estructura se expresa mejor entre 10 y 12 grados que recién sacado de la nevera.
Para explorar por región, pasa por Borgoña, el Jura o el Loira.
Los blancos son donde más se nota nuestra manera de elegir, y en sala es donde más sorprenden. Si tienes un restaurante, un hotel o una tienda, pide el catálogo profesional.