Vinos de Borgoña

Borgoña es el centro del catálogo, en lo técnico y en lo emocional. Aquí empezó nuestra historia en Francia, con Charodon, el primer productor que importamos, y aquí es donde más vendimias hemos compartido.

La etiqueta ordena por parcela: Bourgogne regional, village, premier cru y grand cru. El productor pesa tanto como el nivel. Un Bourgogne bien trabajado puede decir más que un premier cru hecho con prisa.

En el catálogo conviven dos maneras de leer la región. Una es la continuidad. Mongeard Mugneret trabaja algunos de los crus más importantes de Vosne Romanée, de Echézeaux a Richebourg, con estructura y crianza bien integrada. Domaine Tessier lee Meursault desde la tensión, lejos de la opulencia y la madera que abundan en la zona.

La otra es la vanguardia. Bastian Wolber hace vinos de mucha precisión y energía; con él hemos trabajado en el viñedo. Maison Fang firma algunos de los blancos más cristalinos que conocemos, de Savigny a Corton Charlemagne. Marthe Henry hace vinos puros, intensos por dentro y nada aparatosos por fuera.

Si buscas el extremo más libre, en Borgoña también hay vinos sin sulfuroso añadido. Y si prefieres elegir por color, tienes los tintos y los blancos.

En Borgoña el catálogo profesional va bastante más allá de lo que ves en la tienda. Si tienes un restaurante, un hotel o una vinoteca, pide el catálogo profesional y te ayudamos a ordenar la carta por pueblos y niveles.

Vinos naturales y de mínima intervención presentes en restaurantes Michelin y Soles Repsol

La misma selección que servimos a grandes cocinas, ahora llega a tu mesa.